La competencia entre las potencias de Oriente Medio: bases expedicionarias y actores no estatales

La competencia entre las potencias de Oriente Medio: bases expedicionarias y actores no estatales

Tira, Ron, y Guzansky, Yoel. 2018. “The Competition between Middle East Powers: Expeditionary Bases and Non-State Proxies.” Strategic Assessment 21, no. (April 2018): 45-57. https://bit.ly/2luQzND

*Esta es una síntesis anotada realizada por CIPMEX sobre el texto arriba referido*

La competencia en el Medio Oriente en los últimos años se ha dado entre Irán, Arabia Saudita, Turquía, Israel, Egipto (en menor medida) y Emiratos Árabes Unidos (EAU). Sin embargo, la tendencia es que las potencias regionales no se enfrenten directamente, sino indirectamente en terceros países. Esto ha provocado tres cosas: que estos países quieran adquirir más armas de largo alcance, que quieran establecer bases militares en terceros países y que aumente su uso de actores no estatales como aliados[1]. Gracias a las tendencias observadas; los autores argumentan que las potencias regionales enfrentan el reto del acceso a sus áreas de interés, de proyectar su fuerza lejos de sus fronteras y de proteger sus intereses dentro de esta competencia por la influencia regional (Tira y Guzansky 2018, 45-46).

Las bases militares de las potencias del Medio Oriente en terceros países son cada vez más. Esto es nuevo ya que antes los que hacían eso eran únicamente las potencias globales (Tira y Guzansky 2018, 45-46). Estas bases se establecen en dos contextos: en países en guerra (como las bases de Irán en Siria), o en territorios en los que no hay guerra pero que permiten el acceso a escenarios diferentes y proyectar fuerza en otros países (como la base de Turquía en Qatar). Los motivos para establecerlas pueden ser económicos o estratégicos (Tira y Guzansky 2018, 47).

Según Tira y Guzansky (2018, 47), la tendencia ya no es pelear en las fronteras sino en toda la región y la potencia líder en esto es Irán.

Los actores no estatales (y los non state proxies) involucrados en esta competencia regional no son independientes, sino que normalmente operan bajo la guía de alguna de estas potencias y lo hacen gracias a intereses en común. Estos son utilizados para estrategias, “distanciarse de la confrontación” (le llaman deniability), reducir costos y mitigar riesgos, o preocupar al rival en un escenario secundario entre otras cosas (Tira y Guzansky 2018, 48). Aquí Tira y Guzansky (2018, 49) ponen el ejemplo de Irán con los mercenarios reclutados en Afganistán o Paquistán y te mencionan que los iraníes son tan expertos en este tema que muchos países quieren aprender de ellos.

Tira y Guzansky (2018, 53) hablan sobre las implicaciones de esta competencia para Israel. Ellos mencionan que el mayor reto que el país enfrenta actualmente es Irán gracias a: el proyecto nuclear, el crecimiento de su fuerza en Siria, el crecimiento de Hezbollah en Líbano y en Siria, el tema de las armas, y los retos que Irán representa para los aliados de Israel entre otras cosas. Por otro lado, Israel se enfrenta con dificultades operacionales para alcanzar a Irán territorialmente hablando. Según Tira y Guzansky (2018, 55) la realidad es que a Israel le falta capacidad militar extensiva y la capacidad de conducir operaciones en contra de Irán (y sus non state proxies en el Medio Oriente).

Algunas debilidades de Irán son: ganar acceso político a comunidades no chiitas, ganar acceso geográfico a algunas comunidades chiitas en el Medio Oriente, que sus acciones agresivas del 2011 hicieron que varias potencias regionales se unieran en su contra, los pocos aliados políticos que tienen, los recursos que pueden destinar a diferentes confrontaciones y las grandes minorías que hay dentro de su territorio. Los autores dicen que estas debilidades muestran que una coalición internacional en contra del acceso de Irán a otros territorios en el Medio Oriente podría ser opción para detenerlos (Tira y Guzansky 2018, 55-57).

CIPMEX realizó una annotation que actualiza la información sobre este tema hasta el 2019 [2], donde se comprueba las tácticas mencionadas en la región con el caso de Irán, quien  1) utiliza armas de largo alcance representadas en el arsenal de misiles y sus intenciones nucleares, 2) posee bases militares en terceros países (e.g. Siria), y 3)  tiene actores no estatales como aliados (e.g. Hezbolá). 

[1] En el artículo son “non state proxies” pero no se encontró la traducción exacta.

[2] Kam, Ephraim. 2019. “Iran’s Missile System:  The Principal Means of Deterrence” en Strategic Assessment, Vol. 22, No. 1, (abril): 15-27 https://bit.ly/2JnPZM9

 

*Si desea leer el texto original del autor referido, puede consultar este enlace: https://bit.ly/2luQzND

Comentarios