La Universidad Autónoma Chapingo (UACH)

La Universidad Autónoma Chapingo (UACH)

Por: Mariana Aguilar Zermeño (Colaboración Especial)

*Las opiniones expresadas en los artículos de esta sección son responsabilidad de los autores correspondientes, no del Centro de Investigación para la Paz México A.C. Es un espacio para que personas externas a nuestro centro puedan expresar sus puntos de vista*

Rocío, estudiante de Zootecnia, proveniente de la Región Mixteca de Oaxaca, llegó a Chapingo contra la voluntad de toda su familia. “Durante poco mas de 18 meses no tuve contacto con nadie de mi casa, no querían hablar conmigo y yo me sentía muy sola. Quise darme de baja varias veces pero mi orgullo y deseos de crecer fueron mas fuertes”.

Ser chapinguera ha transformado su vida

Chapingo es un elemento clave en la movilidad social, ya que abre oportunidades de formación profesional a jóvenes que de otro modo no tendrían posibilidad de una educación a este nivel. Lo anterior se debe principalmente al sistema de becas que ofrece la Institución, que van de los $1,100.00 pesos mensuales a los alumnos que viven en sus instalaciones (Internos), y de $2,200.00 a aquellos que no viven en el campus y deben pagar un dormitorio (Externos). Así mismo ofrece los 3 alimentos a más del 90% del alumnado, de modo que los jóvenes más desfavorecidos pueden recibir una educación de gran nivel, contando con alimentación y hospedaje prácticamente garantizados.

Chapingo también ofrece una gran variedad de actividades deportivas, culturales, sociales y de formación humana; tiene su propia unidad médica, de apoyo terapéutico y psicológico.  Hay Departamentos que además ofrecen a los alumnos viajes académicos al interior de la república y en el extranjero pagados por la propia Universidad.

Este campus es un universo único al que hay que adentrarse, el campus cuenta con enorme espacios abiertos y áreas verdes por las que a toda hora se ve un interminable flujo de vida de todos los alumnos, profesores  y  trabajadores administrativos que se apresuran a sus labores . Este espacio ha sido el factor transformador en la vida de miles de jóvenes mexicanos que de otro modo no habrían tenido ninguna posibilidad de hacer estudios profesionales. Chapingo es el parte aguas en la vida de muchísimos profesionistas que en sus muros han reconocido el valor de ellos mismos, de México y de su tierra. La aportación de esta institución es incalculable, y lo que brinda a sus estudiantes y profesores se respira en cualquier pasillo, aula o en sus sitios emblemáticos como la Calzada de los Agrónomos Ilustres o el Árbol de los Acuerdos.

El valor de Chapingo no solo reside en el nivel educativo que ostenta, sino también en su relevancia como formador de jóvenes que de otra manera no tendría oportunidad de cubrir su manutención en otras universidades públicas. Es el punto de encuentro de todas las culturas de nuestro país ya que cuenta con alumnos de todas las entidades federativas, mayormente: Oaxaca (20%), Edomex (17%), Puebla (10%), Veracruz (7%) y Chiapas (6%) por mencionar los estados más representativos.

Chapingo es catalizador de bien común y movilidad social,  los testimonios de los egresados están llenos de gratitud y reconocimiento a su Alma Máter. Muchos de los que han pasado por sus aulas reconocen su generosidad y el papel que ha jugado en su crecimiento. No es extraño escuchar testimonios de jóvenes que declaran no haber comido 3 veces al día, o dormido en una cama hasta que llegaron aquí.

La Universidad Autónoma Chapingo (UACH) nace como la Escuela Nacional de Agricultura en el año de 1854 en el Convento de San Jacinto en la Ciudad de México. Es hasta el año de 1923 que se traslada a Texcoco la Hermosa Hacienda Chapingo, cuyo casco antiguo alberga hoy en día la Rectoría, así como el Museo Nacional de Agricultura y la hermosa Capilla Riveriana con frescos de Diego Rivera que datan del año 1924.

La Universidad fue exclusiva para hombres y con esquema militarizado hasta el año de 1973. A partir del 74 abrió sus puertas también a mujeres, y a lo largo de estos años la población femenina ha ido ocupando cada vez mas espacios hasta alcanzar más del 40% de matrícula.

El año pasado la UACh otorgó formación de primer nivel a 10,462 alumnos, la gran mayoría deja su casa familiar para vivir en la Universidad o cerca de ella:

3,340 de Preparatoria Agrícola ( Los alumnos llegan contando apenas con 15 años de edad en promedio)

976 de Propedéutico

5,527 de Licenciatura

619 de Posgrado

Así mismo, Chapingo tiene mas de mil académicos especializados en sus 14 Departamentos (Facultades), que se encargan de impartir las asignaturas en la Preparatoria, 27 licenciaturas, 16 maestrías y 12 doctorados.

Las historias de las mujeres tienen un ingrediente adicional, su llegada en gran número de ocasiones debe de trascender los límites del machismo que aún predomina en la cultura mexicana, y más en las pequeñas comunidades. “Pero que escuela ni que escuela. Cásala!, y verás que se le quitan las ganas de tener ideas libertinas como querer ir a estudiar” fue lo que Lupita le escuchó decir a su Abuelo Hilarión, cuando su madre le comentó el interés de su hija por hacer el examen de admisión.

Cuando se les pregunta a los alumnos que es lo que quisieran hacer al egresar, muchos de ellos expresan su deseo de regresar a sus comunidades a hacerlas crecer, a desarrollar proyectos económicos, a ayudar a otros jóvenes a buscar mejores oportunidades en lugar de quererse ir a Estados Unidos como sin documentos. No hay que olvidar que en muchas de las pequeñas comunidades de nuestro país, la población masculina ha descendido debido a la gran cantidad de hombres que cruzan la frontera.

Joel, estudiante de Irrigación y proveniente de Guerrero, cuenta como cuando era niño la mayor parte de su familia eran hombres, en su propia familia eran 7 hombres y 3 mujeres. Hoy, de sus primos tíos y hermanos solo quedan 5 en México, uno es el, y el otro es su hermano menor. “Cuando estaba en 6 to año, mi hermano de 14 se quería cruzar con mi hermano mayor a Estados Unidos, estaban buscando dinero para el coyote y mi tío en San Diego los animaba a que no tardaran, ya que el los podía recibir.

Pude convencer a mi hermano a hacer el examen a Chapingo. La primera vez lo reprobó y fue muy duro, pero al segundo año lo pasó y ahora está ayudando a un primo de 13 para presentar su examen el año próximo.

María, estudiante de la División de Ciencias Económico Administrativas, y Hortensia de Fitotecnia, son hermanas y provienen de Chiapas. Ellas regresaron a su comunidad y están iniciando un proyecto de floricultura.

Hay muchas historias como estas, también hay historias de alumnos que obtuvieron becas al extranjero y lograron incorporarse al mercado laboral el otros países, o bien se convirtieron en investigadores o catedráticos en la misma Universidad.

Cada alumno que egresa de sus aulas puede ser una oportunidad de mejora, un catalizador, un transformador que gracias a sus vivencias puede hacer un cambio. Chapingo encierra la esperanza de miles y miles de jóvenes que han visto en este espacio una oportunidad real de desarrollo.

Claro que Chapingo también tiene su lado complejo, el consumo de sustancias tóxicas, el embarazo adolescente y la violencia en el noviazgo, son retos que esta institución está enfrentando. Los chicos llegan muy jóvenes, sin experiencia y con el sentimiento de tristeza a flor de piel por haber dejado sus hogares. A los 15 años se enfrentan a un mundo nuevo, se les abre un panorama desconocido para la mayoría. Lejos de casa, con dinero disponible y sin los límites de la casa familiar, la UACh se vuelve su mundo. Los novios que en otras circunstancias se verían en contadas ocasiones, aquí pueden convivir todo el día. La ignorancia sobre temas sexuales y de auto estima, así como el deseo de pertenecer a este nuevo mundo, los hace actuar de manera impulsiva e irresponsable, por lo que es necesario darles información y bases para que enfrenten este reto tan enorme.

En varios departamentos existe el programa de tutorías, mismo que se promueve desde la Dirección Académica. En este programa, los mismos profesores orientan a los alumnos en temas no académicos, con el objeto de apoyarlos en situaciones complejas y personales. De igual manera se promueve la impartición de talleres en temas de desarrollo humano, buscando subsanar la carencia de habilidades sociales y competencias transversales, indispensables hoy en día para cualquier profesionista.

Esta relevante institución estuvo en huelga desde el 22 de febrero, misma que concluyó casi dos meses después. Poco se ha hablado de este conflicto en los medios. El conflicto de la UAM con sus 53mil alumnos ha tenido más eco y se entiende al comparar el tamaño de ambas Instituciones, sin embargo la pérdida de los alumnos de Chapingo es inconmensurable. Cuando las huelgas se prolongan más de dos semanas, la UACh regresa a los alumnos a sus lugares de origen, y cuando el conflicto se extiende como en esta ocasión, muchos no regresan y se dan de baja por la necesidad de buscar oportunidades de empleo que les permitan mantenerse a ellos y sus familias.

Chapingo puede llegar a ser un foco relevante para la paz positiva, no solo por la educación que brinda sino también por sus características únicas. La resiliencia de sus alumnos, las experiencias únicas que viven y los obstáculos que muchos de ellos deben sortear para llegar aquí, la hacen una institución de gran valía, y un pilar para la creación de una sociedad mas justa e igualitaria.

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