¿Un país dos sistemas?

¿Un país dos sistemas?

Por Andrea Muhech. Publicado en Cultura Colectiva el 06 de julio del 2020. Enlace original: https://culturacolectiva.com/opinion/un-pais-dos-sistemas-opinion-andrea-muhech/amp

Hoy en día, el leer las noticias es leer sobre la pandemia. De hecho, está comprobado que una proporción alta de la población ya no accede a ellas con la misma frecuencia que lo hacía antes por el estrés que estas le generan. Sin embargo, todo cambia minuto con minuto y no podemos perder de vista los otros conflictos que hay en el globo.

Este es un conflicto en desarrollo, por lo tanto, a la hora de leer esto léelo con eso en mente. 

¿Qué pasa en Hong Kong?

China impuso una nueva ley de seguridad nacional con el objetivo de acabar con la oposición al Partido Comunista. 

Esta ley se aprobó el 30 de junio. Lo que hace, es que establece un aparato de seguridad en todo el territorio y le otorga facultades a Pekín para sancionar una variedad de crímenes políticos. Esta incluye un comité de seguridad nacional en el gobierno de Hong Kong y una oficina de seguridad nacional de funcionarios de la China continental en Hong Kong. Con esta ley, las libertades civiles quedan muy restringidas y los activistas se ven atacados directamente. 

Los expertos dicen que esta es una nueva era para Hong Kong y es una respuesta a las protestas y a los protestantes que han caracterizado el territorio los últimos años.

¿Por qué ha habido tantas protestas desde antes de la ley?

Estas tensiones no son nuevas.

Aquí es importante recordar que Hong Kong es una antigua colonia británica con su propio sistema legal y libertades civiles y aunque el primero de julio de 1997 se traspasó a China, el territorio mantuvo cierta independencia con la política llamada “Un país, dos sistemas”. Eso hizo que siguiera existiendo la burocracia hongkonesa, así como medios libres, un internet abierto y otras características que no se viven en la China continental (Ives 2019). A pesar de esto, China se ha querido imponer cada vez más y el juego del control sobre la zona no ha parado desde ese entonces.

Dentro del territorio hay pocos partidarios de Pekín, gente que pide la independencia, y gente que no se quiere independizar pero exige autonomía verdadera. No obstante, a pesar de las divisiones, el elemento en común entre los que se manifiestan es detener la intromisión de Pekín en las libertades civiles de Hong Kong.

¿Qué dice esta nueva ley?

La ley tiene 66 artículos y se dirige directamente a las protestas y a los protestantes en Hong Kong. Los cuatro delitos principales que señala son:

  1. Separatismo
  2. Subversión
  3. Terrorismo
  4. Colusión con potencias extranjeras

“Esta ley es para castigar a un reducido número de criminales que seriamente ponen en peligro la seguridad nacional, una espada afilada que cuelga sobre sus cabezas y servirá para disuadir a las fuerzas externas que se entrometen en Hong Kong” – director adjunto de la oficina del gobierno chino central para Hong Kong (Hernández 2020). 

Bajo la legislación, Pekín (en donde las penas son muy severas) puede intervenir en casos de seguridad nacional durante crisis o si el caso es “complejo”. De ahora en adelante; si eres sospechoso puedes pasar hasta seis meses incomunicado en prisión o estar sujeto a torturas, dañar los edificios gubernamentales amerita la cadena perpetua y el sabotaje al transporte es una actividad terrorista que también te puede llevar a una vida en prisión. Bajo esta nueva ley, Pekín tiene amplias facultades para intervenir en el sistema legal de Hong Kong que antes tenía un poder judicial independiente (y ampliamente valorado) por herencia de su pasado colonial (Hernández 2020).

La ley también habla sobre “tomar medidas necesarias para fortalecer la administración” en los medios de comunicación. Aquí entra el tema de silenciar críticas.  

Los resultados de la ley abren la puerta para que en Hong Kong se propaguen prácticas represivas que caracterizan al gobierno central chino. Por otro lado, las nuevas reglas aplican incluso a quienes no residen en Hong Kong, ya que los extranjeros que apoyen la independencia del territorio pueden ser enjuiciados. Adicionalmente, si vives en el exterior de Hong Kong y criticas estas nuevas medidas también pueden penalizarte si después pisas la zona (de hecho, varios periodistas dicen que si eso realmente se va a aplicar ya están en la lista negra).

Inmediatamente después, las protestas se agravaron ya que como dicen decenas de activistas, esta ley parece no tener límites.

¿Qué ha sucedido en las protestas posteriores a la ley?

Aunque en Hong Kong hay partidarios de Pekín, la mayoría está en contra de las medidas tomadas. Muchos de estos, abandonarán sus ideales o se silenciarán, sin embargo, hay una gran proporción de la población que al poner el miedo y la acción en una balanza optarán y han optado por actuar (la mayoría de estos son jóvenes). 

Del otro lado, la fuerza policial de la ciudad se ha movilizado para detener las protestas pacíficas contra la ley de seguridad en los últimos días y ha arrestado a cientos de personas dejando al mundo boquiabierto por la velocidad no sólo de la creación de la ley sino de la implementación de esta.

El mensaje hacia el exterior

Algunos países están de acuerdo con las medidas, no obstante:

  • Esta ley se puede ver como un mensaje de advertencia a Estados Unidos o a otros países. Esto se debe a que para China, los disturbios en Hong Kong son casi siempre atribuidos a países extranjeros que participan en un complot para derrocar al Partido Comunista. De hecho, existen muchas teorías de conspiración difundidas por el gobierno que sugieren que los países occidentales financian a los activistas.
  • Esto tiene el potencial de empeorar las tensiones entre China y EEUU, cuya relación ya se encuentra en el peor momento. Por otra parte, China también ha sido criticada por otros gobiernos, entre ellos los países del G-7, que ya hicieron un llamado para que el país reconsidere la ley.
  • El primer ministro del Reino Unido declaró que las libertades están siendo violadas y que a los afectados se les ofrecería una «ruta» para salir de la antigua colonia. Esto incluye permitirles a los que tienen pasaporte de ese país mudarse a este por cinco años y solicitar la ciudadanía al sexto.

Muchos dicen que la batalla ya se perdió y que los dos sistemas ya no existen a partir de esto. Otros dicen que Hong Kong ya es una ciudad más de China. Algunos están preocupados por los temas económicos, otros por temas sociales o culturales. Hay a quienes no les ha caído el veinte, y también hay gente que tiene no miedo, sino pavor. Finalmente hay individuos que no está de acuerdo pero por su seguridad tirarán la toalla y otros a los que esta ley les prendió la mecha. 

Seguiremos hablando sobre el tema.

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