En Sudán, las mujeres le mostraron al mundo cómo se hace.

En Sudán, las mujeres le mostraron al mundo cómo se hace.

Johnson, Ellen. 2019. “In Sudan, Women Showed the World How It’s Done”. The New York Times. 15 octubre del 2019. https://nyti.ms/2OGyEiR

*Esta es una síntesis anotada realizada por CIPMEX sobre el texto arriba referido*

Después de tres décadas de estar al mando un gobierno brutal bajo Al Bashir en Sudán, comenzaron una serie de protestas que terminaron por expulsarlo el 11 de abril del 2019. En este movimiento, las mujeres de Sudán estuvieron al frente luchando por la democracia y la transformación del país (Ellen, 2019, pa.1). Fue un ejemplo claro, en donde mujeres africanas incrementaron su participación en los procesos políticos como activistas importantes.

 

Crear democracias inclusivas, conlleva tiempo y no puede ocurrir sin instituciones democráticas fuertes y respeto básico por las normas, dos principios que han estado ausentes en Sudán (Ellen, 2019, pa.4). Asimismo, para que las democracias puedan funcionar, las mujeres deben tener poder. Tienen que estar involucradas en la toma de decisiones y sus voces deben ser escuchadas en las calles y en todas las ramas de gobierno (Ellen, 2019, pa.7). La mujer forma aproximadamente el 50% de la población global. Es por esto que su inclusión es fundamental para lograr construir sociedades más pacíficas. El empoderamiento de la mujer contribuye como punto clave para crear un sentimiento de seguridad y confianza.

 

El artículo menciona, que elegir a más mujeres como parte del gobierno, normaliza la idea de que las mujeres y otros grupos marginados pueden también ejercer poder. Además, también cambia las prioridades de gobierno y lo hace funcionar mejor en todos los ámbitos. Estudios de la “revista americana de ciencia política”, han demostrado que las mujeres tienden a ser menos autócratas y que trabajan de manera colaborativa. Asimismo, se ha probado que incluir a la mujer en el gobierno genera que se gaste más dinero en salud, educación y que haya un mayor avance de los derechos de la mujer. Cuando hay mayor equidad, la paz de las naciones incrementa, la seguridad mejora y hay menos agresión contra otros estados. Aunado a esto, cuando la democracia es más fuerte, las mujeres son menos propensas a sufrir violencia y disfrutar de más equidad política y económica (Ellen, 2019, pa.8). La inclusión de la mujer en la política y específicamente en la toma de decisiones, permite disminuir la violencia estructural, generar paz y hacer temas visibles, que no habían sido atendidos anteriormente. CIPMEX ya ha hecho annotations en donde se muestra la importancia de incluir perspectiva de género en las Relaciones Internacionales[1]

 

Para lograr la inclusión de la mujer dentro de los nuevos procesos democráticos, la autora sugiere tres puntos fundamentales (Ellen, 2019, pa.12-16):

  1. Se deben de implementar cuotas para la representación femenina en todos los niveles de gobierno. Investigaciones han demostrado que las cuotas de género, ayudan a la mujer a superar barreras culturales, económicas y electorales que les impide ocupar cargos electorales. En el caso de Sudán, en su transición para la democracia, las mujeres deben tener un espacio en las mesas de negociación y un papel activo en los procesos de paz. Dentro de las principales formas de violencia hacia la mujer, se encuentra la violencia estructural. Que a pesar de entrar dentro de la parte “invisible” del triángulo de violencia de Galtung, conforma la base y la parte más grande de este “ice-berg”. Para empezar a crear igualdad de género, es fundamental romper con las barreras estructurales, incluyendo las culturales, económicas y electorales.
  2. La comunidad internacional debe de ser más receptiva en la defensa de instituciones democráticas más fuertes. En vez de involucrarse después de que ocurre la tragedia, se debe de aprender a detectar las señales de alarma para disminuir la violencia y apoyar a aquellos que lo necesitan, asegurando que las mujeres tengan derecho de levantar la voz. De esta forma, las naciones pueden transitar a la democracia sin recurrir a protestas masivas y otras formas de violencia. Es obligación de los Estados hacer todo lo posible para construir igualdad de género y disminuir la discriminación. El detectar señales de alerta, es fundamental para prevenir escenarios violentos y ampliar las posibilidades para apoyar a grupos marginados.
  3. Se deben de apoyar a las niñas en África y alrededor del mundo brindándoles educación, salud y empoderamiento económico. También se debe de pensar en entrenamiento de liderazgo, ya sea que eso signifique brindar asistencia a mujeres jóvenes suficientemente valientes para entrar en política o crear plataformas de redes que empoderen a las mujeres en todas las culturas y continentes. Todo esto puede formar una parte importante de la construcción de paz de raíz. Estos ejemplos, son clave para atacar problemas desde su origen y de manera más profunda. En una annotation hecha por CIPMEX, se mencionan múltiples grupos que han construido paz de raíz respecto a los problemas de género utilizando nuevas estrategias[2].

 

La revolución democrática en Sudán, no hubiera sido posible sin el apoyo de las mujeres y niñas. Es por esto, que, como comunidad, debemos permanecer a su lado, para asegurar que su inclusión en la democracia, siga sucediendo.

[1] Dawkins, Peter. 2015. “Feminist Views on Security and Insecurity: Is our understanding of international security strengthened by feminist views on security and insecurity?”. 9 de enero del 2015. https://bit.ly/2LgVXhb

 

[2] Bashi, G, Martelotte,  L. 2018. “Young   feminists’   creative   strategies   to challenge the status   quo:   a   view   from FRIDA”.  Gender   &   Development https://bit.ly/2sE4MLH

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