Nadie Cree Nada: Votantes desgastados por niebla en las noticias políticas

Nadie Cree Nada: Votantes desgastados por niebla en las noticias políticas

Tavernise, Sabrina y Gardiner, Aidan. 2019. “‘No One Believes Anything’: Voters Worn Out by a Fog of Political News”.  The New York Times, 18 de noviembre de 2019. https://nyti.ms/35Drpyb

*Esta es una síntesis anotada realizada por CIPMEX sobre el texto arriba referido*

En general, este artículo periodístico narra la problemática de la falta de interés de los estadounidenses en enterarse de lo que sucede en su país y su desconfianza hacia las fuentes de información. Los autores dan a conocer diferentes testimonios de ciudadanos como una forma de comprobar el argumento principal, también utilizan estadísticas e investigaciones académicas.  

El hecho histórico que detonó este artículo fue la falta de interés que muestran algunos estadounidenses en el juicio político que se está llevando a cabo contra el presidente Donald Trump. Juicio que comenzó el 13 de noviembre de 2019 impulsado por los demócratas congresistas. El juicio tuvo horas de testimonios, miles de informes de noticias y muchos titulares en los períodicos, no obstante, una cosa estaba clara y fue la clave de este artículo: muchos estadounidenses no estaban escuchando (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 2). A pesar de ser un momento crucial en la historia moderna de EUA, ya que es la tercera vez que se hace un juicio político contra un presidente de los Estados Unidos, y se avecinan las elecciones (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 5).

Sin embargo, justo cuando se necesita más información, muchos estadounidenses perciben que es difícil de alcanzar (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 6). El auge de las redes sociales; la proliferación de información en línea, incluidas las noticias diseñadas para engañar; y una avalancha de noticias partidistas están llevando a un agotamiento general de las noticias mismas. Sumado a ello, un presidente con un registro documentado de hacer declaraciones falsas regularmente (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 7). El resultado es que muchas personas están desorientadas, luchando por discernir en un mar de sesgos que es falso y que es verdadero (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 7).

No obstante, muchos estadounidenses tienen la experiencia opuesta: recurren a fuentes en las que confían, ya sea a la derecha o a la izquierda, que les dicen exactamente lo que ya creen que es verdad (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 8). Este mecanismo tampoco es bueno porque te encierra en tus propios ideales y se te olvida tratar de armonizar tus opiniones con las de junto. Todos piensan que tienen la razón porque su fuente se los confirma. Como resultado, la sociedad se polariza y se enfrenta. Esto se relaciona con una annotation de CIPMEX acerca de la post verdad, la cual es definida por los autores, Brun y Roitman, como la denotación de circunstancias en las que los hechos objetivos son menos influyentes en la formación de la opinión pública que las apelaciones a las emociones y creencias personales, con ello se pierde el respeto por la verdad y los hechos.

La nueva encuesta de The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research con fondos de USAFacts descubrió que el 47% de los estadounidenses creen que es difícil saber si la información que encuentran es verdadera. Tan solo el 31% lo encuentra fácil. Alrededor del 60% de los estadounidenses dicen que regularmente ven informes contradictorios sobre el mismo hecho en diferentes fuentes (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 9). Por lo que, los límites entre los informes basados en hechos y los comentarios obstinados parecen borrosos para las personas. Eso significa que confían menos en lo que ven, por lo que, se están desconectando, por ende, prefieren estar menos informados (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 10). Al decir desconectados no se refiere que no vean la televisión o redes sociales, sino que ya no ven noticias o alguna fuente que les informe, sino prefieren ver otra cosa, por ejemplo, un testimonio mencionó que prefiere ver su programa favorito, los Simpson.  

Hay buenas razones para el escepticismo, los autores identifican cuatro razones principales: La primera, las nuevas y poderosas fuentes digitales que bombardean a los estadounidenses, tal vez quizás las más nocivo son los elementos diseñados para engañar, como noticias falsas, sesgos o desacreditaciones (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 15). La segunda, el gran volumen de noticias y la creciente proporción de la columna de Opinión, que muchas veces atraviesa líneas partidistas (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 19). La tercera, los propios políticos, primero entre ellos el Sr. Trump, que ha ayudado a crear la confusión al afirmar, una y otra vez, cosas que no son ciertas (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 22).  La cuarta, la pérdida de hechos compartidos puede ser corrosiva para el discurso racional, como en Rusia, donde los líderes políticos aprendieron a usar la explosión en línea mucho antes que Estados Unidos (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 24).

Según Gallup, a fines de la década de 1970, casi las tres cuartas partes de loes estadounidenses confiaban en los periódicos, la radio y la televisión. Actualmente, menos de la mitad de los estadounidenses tienen confianza en los medios (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 32). La disminución de la confianza es particularmente pronunciada por los partidos políticos. Hoy alrededor del 69% de los demócratas tienen mucha confianza en los medios, en comparación con solo el 15% de los republicanos y el 36% de los independientes (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 33).

En una investigación académica realizada por la Universidad de Minnesota, la cual utilizó la entrevista como metodología, descubrió que evitar noticias no se trata de izquierda o derecha, sino que aquellos que tienden a evitarlas son jóvenes, mujeres y la clase baja. La principal razón es que están cansados de trabajar y lo que menos quieren hacer al llegar a casa es una evaluación a las fuentes de noticias (Tavernise y Gardiner 2019, pa. 38). Esta última investigación me llamó la atención porque su intención es buscar una razón profunda, asimismo, se descubre que los menos interesados son aquellos que son los más vulnerables.

Este artículo periodístico resalta varios de los descubrimientos que CIPMEX tuvo en su investigación sobre la percepción que los mexicanos tenían sobre los medios de comunicación y que fue generalizada gracias al método cuantitativo en una investigación más amplia, donde se utilizó a Lexia para llegar a más mexicanos. Los descubrimientos compartidos son la falta de interés del ciudadano en seguir las noticias para estar informado, que muchas veces prefieren ver su programa favorito y la desconfianza en los medios de comunicación. Al parecer, el mundo está viviendo tiempos difíciles, donde es más complicado saber distinguir la verdad de lo falso o requiere más de nuestro tiempo, ya que debemos de comparar fuentes (algunas que sean a fines a nuestros pensamientos, pero también otras que no lo sean) y noticias para tener una perspectiva más neutral y completa, no obstante, eso lo hace más tedioso porque requiere de nuestro tiempo.

* Si desea leer el texto original del autor referido, puede consultar este enlace: https://nyti.ms/35Drpyb

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