Las guerras más largas: Richard Holbrooke y la decadencia del poder estadounidense.

Packer, George. 2019. “The Longest Wars: Richard Holbrooke and the Decline of American Power.” Foreign Affairs. Accesado el 17 de abril del 2019. https://fam.ag/2UNWQ2N

*Esta es una síntesis anotada realizada por CIPMEX sobre el texto arriba referido*

El tema central del artículo de Packer (2019) en la revista Foreign Affairs, es la postura de Richard Holbrooke[1] sobre la presencia de Estados Unidos hace décadas en Vietnam y más recientemente en Afganistán.

Al principio se habla sobre la presencia de este diplomático en Vietnam y sobre lo profundo que lo marcó el conflicto y todo de lo que fue testigo. Holbrooke criticaba mucho el hecho de que EE.UU. llegara a otro país sin el conocimiento suficiente sobre la situación y se involucrara tanto, y aunque él comprendía que el tener tanto poder militar y dinero les concedía ese “derecho” de alguna manera, declaraba abiertamente que ningún estadounidense hubiera soportado una intervención a ese grado en sus asuntos aunque sintiera que sobrevivir dependiera de eso. Por otra parte, siempre cuestionaba la estrategia de EE.UU. en ese país, ya que no apoyaba los ataques aéreos (incluso los calificaba como estúpidos) porque consideraba que el Frente Nacional[2] los aprovechaba para hacer propaganda que los beneficiaba ya que iban a morir cientos de civiles. Adicionalmente, Holbrooke pensaba que las armas estadounidenses eran peores y menos humanas que las tácticas del “enemigo”, y aunque estaba convencido de estar del lado correcto a largo plazo, pensaba que esa manera de luchar estaba mal y eso lo afectaba ya que el costo era demasiado grande. Además, decía que la contrainsurgencia es para idealistas y que los estadounidenses habían entrado en Vietnam haciendo las cosas mal con el único propósito de que los comunistas no se “quedaran” con otra parte de Asia. If we are good—and are we not good?—then we won’t need to force other people to do what we want. They will know us by our deeds, and they will want for themselves what we want for them” (Packer 2019).

Otra parte muy interesante con respecto a Vietnam que menciona Packer (2019) es que Hoolbroke decía que los estadounidenses sabían que estaban mal y que no podían ganar pero que nunca lo quisieron aceptar.  De hecho este menciona que Katzenbach les decía el “Non-Group” porque no tenían agenda pero que nadie sabía y que aunque estaban perdiendo cada batalla no los sacaban de su postura. Hoolbrooke también pensaba que el objetivo de EE.UU. debía cambiar, y que en vez de ser su victoria sobre el comunismo a como diera lugar, debía ser el de ayudar a establecer un gobierno (en el sur de Vietnam) que se pudiera sostener y hacer frente a la amenaza comunista. “The United States should demand more of the South Vietnamese, militarily and politically. It should look to its own moral values and stop using airpower and artillery that killed large numbers of civilians or turned them into refugees in order to eliminate a few Vietcong”(Packer 2019).

Hablando sobre Afganistán, Holbrooke, que era el Representante Especial de EE.UU. en ese país durante la presidencia de Obama, tenía una postura similar a la que tenía sobre el caso de Vietnam y sacaba constantemente el tema aunque Obama no comprendía del todo por qué (tenía 3 años cuando Holbrooke estaba en ese país). Holbrooke pensaba que se podían cometer los mismos errores en Afganistán ya que las preguntas eran las mismas: ¿podía EE.UU. transformar esa sociedad? ¿si no la transformaba aún así podían ganar? ¿debían quitar al líder afgano? ¿no era más inteligente salirse ellos? El decía que la victoria militar no era posible y que había que buscar una negociación. Holbrooke tenía en mente que lo que estaba haciendo EE.UU. en Afganistán en ese momento no funcionaría, de hecho, describía al Situation Room como un lugar que simbolizaba el problema ya que no tenía ventanas y estaba en el suelo muy lejos de la gente y el conocimiento, sin embargo, si insistía se quedaría sin trabajo por lo tanto se detuvo aunque su postura de que mandar más tropas confirmaría la narrativa de los Talibanes y de que tenían que pensar más a largo plazo seguía en pie. Nadie en la Casa Blanca quería tener diálogos sobre paz y hablar con el enemigo no era parte de la agenda y Holbooke lo tenía que aceptar (Packer 2019). Esta conexión que se hace entre los dos conflictos es eficaz para encontrar elementos en común e identificar patrones en el comportamiento de los estadounidenses y también en la evolución de los conflictos.

Holbrooke pensaba que aunque las posibilidades de éxito al hablar con los Talibanes eran pequeñas, sería irresponsable no intentarlo ya que no veía soluciones militares. Desde un principio y hasta el final de sus días se mantuvo en su postura de que la contrainsurgencia era la opción ni lo es en ningún caso y que la solución es casi siempre es política, no militar. Más adelante (en el 2010) murió y las negociaciones comenzaron posteriormente, sin embargo, la guerra sigue.

[1] Diplomático estadounidense de alto rango, editor de revista, autor, profesor, funcionario del Cuerpo de Paz  estadounidense además de inversor financiero. Fue la única persona que ha ocupado el cargo de Subsecretario de Estado para dos regiones diferentes del mundo (Asia desde 1977 hasta 1981 y Europa desde 1994 a 1996). Durante la presidencia de Obama, llegó a ser el Representante Especial para Afganistán y Paquistán. Se dice que sus últimas palabras fueron “end this war” en referencia a la Guerra en Afganistán o invasión estadounidense de esta nación centroasiática.

[2] El Frente Nacional de Liberación de Vietnam, FNLV, también conocido como Front National de Liberté Vietnamien, fue una organización formada en 1960 por los guerrilleros que apoyaban al gobierno socialista de Ho Chi Minh que recibió apoyo de la URSS.

 

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